Ayer fue un día un poco menos caluroso pero a la sombra se está muy bien y da tiempo para todo incluso para leer algo de antiguas civilizaciones.
El rey de Persia libró al pueblo de Israel de la cautividad en Babilonia. En el primer milenio antes de Cristo la región de Oriente Medio fue una región disputada. La verdad es que lo ha sido siempre y todavía lo sigue siendo porque está entre tres continentes y es un lugar de paso, estratégico, deseado por todo el mundo y casi siempre sin paz.
Los asirios acabaron decayendo pero más tarde aparecerá el imperio nuevo babilónico, nefasto para Israel y responsable de su cautividad en Babilonia, donde tomaron muchos mitos, tal vez el diluvio universal y el jardín del Edén.
Persia emergerá como una gran potencia y Ciro libera a Israel de su cautividad babilónica y es ahí donde el profeta Daniel tiene su parte, con el pasaje, seguramente ficticio, del foso de los leones. Se ve que el profeta tenía una gran confianza en sí mismo y en Dios.
No es muy común celebrar la onomástica en España aunque sí que lo fue hace unas décadas y la verdad es que cada día hay muchos santos, muchos de ellos desconocidos.